{"id":7913,"date":"2019-06-18T14:08:00","date_gmt":"2019-06-18T12:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/objective-johnson.93-93-112-57.plesk.page\/?p=7913"},"modified":"2024-10-17T14:22:35","modified_gmt":"2024-10-17T12:22:35","slug":"equilibrio-hidrico-en-el-puesto-de-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/objective-johnson.93-93-112-57.plesk.page\/en\/equilibrio-hidrico-en-el-puesto-de-trabajo\/","title":{"rendered":"Equilibrio h\u00eddrico en el puesto de trabajo"},"content":{"rendered":"<div id=\"bodyContentDiv\" class=\"cmBodyContent\">\n<div class=\"modelEntrada templateHtml\">\n<div class=\"contentBlogElement\">\n<div class=\"contentEntryHeader\">\n<div class=\"blogName\">\n<div class=\"entryDescription\">\n<div id=\"bodyContentDiv\" class=\"cmBodyContent\">\n<div class=\"modelEntrada templateHtml\">\n<div class=\"contentBlogElement\">\n<div class=\"contentEntryHeader\">\n<div class=\"blogName\">\n<div class=\"entryDescription\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div id=\"bodyContentDiv\" class=\"cmBodyContent\">\n<div class=\"modelEntrada templateHtml\">\n<div class=\"contentBlogElement\">\n<div class=\"contentEntryHeader\">\n<div class=\"blogName\">\n<div class=\"entryDescription\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div id=\"bodyContentDiv\" class=\"cmBodyContent\">\n<div class=\"modelEntrada templateHtml\">\n<div class=\"contentBlogElement\">\n<div class=\"contentEntryHeader\">\n<div class=\"blogName\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">\n<div class=\"entryAbstract\">Una deshidrataci\u00f3n leve afecta de manera significativa a procesos como la concentraci\u00f3n, la vigilancia, la memoria, el pensamiento cr\u00edtico e, incluso, el estado de \u00e1nimo. Los sistemas de climatizaci\u00f3n y los suelos de moqueta absorben la humedad del ambiente y la sequedad afecta a v\u00edas respiratorias, piel y mucosas.<\/div>\n<div class=\"entryDescription\">\n<p class=\"cmParagraph\">Las personas que trabajan al aire libre suelen tener una alta necesidad de hidratarse debido a que, en general, su actividad f\u00edsica es mayor. Sin embargo,\u00a0<strong>en las oficinas existen otros factores que pueden condicionar la demanda de l\u00edquidos<\/strong>, como la sequedad del ambiente producida por los sistemas de climatizaci\u00f3n que exponen a las v\u00edas respiratorias, piel y mucosas a una p\u00e9rdida excesiva de humedad.<\/p>\n<p class=\"cmParagraph\">Adem\u00e1s, numerosos estudios han demostrado que existe una estrecha relaci\u00f3n entre\u00a0<span class=\"cmUnderline\"><a class=\"coralSimple\" title=\"Hidrataci\u00f3n y rendimiento cognitivo\" href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC2908954\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">el estado de hidrataci\u00f3n y el rendimiento cognitivo<\/a><\/span>. De hecho,\u00a0<span class=\"cmUnderline\"><a class=\"coralSimple\" title=\"\u00faltimas investigaciones\" href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC4207053\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">las \u00faltimas investigaciones<\/a><\/span>\u00a0revelan que\u00a0<strong>una deshidrataci\u00f3n leve de entre el 1-2%, muy com\u00fan en la poblaci\u00f3n trabajadora<\/strong>,<strong>\u00a0afecta de manera significativa a numerosos procesos cognitivos<\/strong>, como la concentraci\u00f3n, la vigilancia, la memoria, el pensamiento cr\u00edtico e, incluso, el estado de \u00e1nimo. Como explica la especialista, el hipot\u00e1lamo necesita agua como herramienta de refrigeraci\u00f3n para asegurar que la temperatura corporal no sea superior a unos 37\u00baC (dependiendo de cada persona) ya que, si aumenta, el cerebro puede sufrir da\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"cmParagraph\"><strong>No se presta suficiente atenci\u00f3n a la hidrataci\u00f3n en el \u00e1mbito de la salud laboral<\/strong>, pero es importante tenerla en cuenta, principalmente por sus efectos sobre la capacidad cognitiva, tanto por el bienestar del trabajador como por el propio inter\u00e9s del empresario, ya que esto asegurar\u00e1 que sus empleados sean m\u00e1s eficientes.\u00a0<strong>Disponer de fuentes en las zonas de trabajo y mantener informados y actualizados a los trabajadores acerca de la hidrataci\u00f3n es de gran ayuda para conseguir este objetivo.<\/strong><\/p>\n<p class=\"cmParagraph\">Asimismo, indica que, aparte de regular la temperatura corporal (termorregulaci\u00f3n), mantener un adecuado equilibrio h\u00eddrico favorece nuestra salud general: los l\u00edquidos son necesarios para la contracci\u00f3n muscular para mantener sanas la piel y las mucosas. Cuando mantenemos bien hidratados los tejidos, nos aseguramos de que estar\u00e1n fuertes para protegernos frente a agresiones externas como virus, bacterias o mol\u00e9culas contaminantes presentes en el ambiente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h2 class=\"aguamarina\"><strong>Pautas de hidrataci\u00f3n durante la jornada laboral<\/strong><\/h2>\n<p class=\"cmParagraph\">El ser humano pierde agua, principalmente, a trav\u00e9s de la orina, heces, sudor o respiraci\u00f3n. El metabolismo compensa m\u00ednimamente esas p\u00e9rdidas, por lo que es necesario un aporte externo de l\u00edquidos a trav\u00e9s de los alimentos y las bebidas para lograr cubrir un equilibrio h\u00eddrico adecuado.\u00a0<strong>La hidrataci\u00f3n debe ser progresiva, asegurando un aporte continuo a lo largo de todo el d\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p><span class=\"cmEmbedImage cmEmbedImageleft\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/www.quironprevencion.com\/blogs\/es\/prevenidos\/equilibrio-hidrico-puesto-trabajo.ficheros\/17540-GettyImages-672724882%20%281%29.jpg?width=436&amp;height=291&amp;aspectRatio=true\" srcset=\"\/blogs\/es\/prevenidos\/equilibrio-hidrico-puesto-trabajo.ficheros\/17540-GettyImages-672724882%20%281%29.jpg?width=872&amp;height=582&amp;aspectRatio=true 2x\" alt=\"Vaso de agua y ordenador\" width=\"368\" height=\"245\" \/><\/span><\/p>\n<p class=\"cmParagraph\">Es importante crear una rutina y aprovechar la jornada laboral para asegurar la mayor parte de la hidrataci\u00f3n diaria. Se puede tener una botella de agua en el puesto de trabajo, lo que permite mantener una hidrataci\u00f3n paulatina a lo largo de todo el d\u00eda.\u00a0<strong>En una jornada de 8 horas es recomendable consumir, aproximadamente, un m\u00ednimo de 1,5 litros para asegurar un\u00a0<span class=\"cmUnderline\">buen h\u00e1bito de hidrataci\u00f3n<\/span><\/strong>. Existen factores individuales que condicionan la necesidad de l\u00edquido, como el sexo, la edad o la situaci\u00f3n fisiol\u00f3gica. En este sentido, los hombres y las mujeres embarazadas y lactantes necesitan mayor ingesta de l\u00edquidos (en torno a 2,5-3 litros diarios), mientras que una mujer adulta requiere de 1,5-2 litros.<\/p>\n<p class=\"cmParagraph\">Aunque el agua debe ser la principal fuente de hidrataci\u00f3n a lo largo del d\u00eda,\u00a0<strong>existen alternativas saludables<\/strong>\u00a0que, adem\u00e1s, pueden hacer el proceso m\u00e1s f\u00e1cil. No obstante,\u00a0<strong>estas alternativas nunca deben sustituir por completo al agua y que se deben evitar las bebidas que tengan az\u00facares a\u00f1adidos o alcohol. Es importante ingerir l\u00edquidos incluso cuando no se tiene sed.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h2 class=\"aguamarina\"><strong>\u00bfQu\u00e9 deshidrata en la oficina?<\/strong><\/h2>\n<p class=\"cmParagraph\">Las condiciones del entorno laboral influyen en las necesidades de hidrataci\u00f3n. En primer lugar, hay que tener en cuenta si la zona es de costa (mayor humedad) o de interior (humedad muy baja). Adem\u00e1s, en entornos de trabajo con temperaturas elevadas aumentar\u00e1 la demanda h\u00eddrica por la necesidad de reducir la temperatura corporal, mientras que\u00a0<strong>los sistemas de climatizaci\u00f3n reducen la humedad ambiental y producen sequedad en las v\u00edas respiratorias e, incluso, en los ojos y la piel<\/strong>. Para compensar la sequedad es necesario aumentar la ingesta de l\u00edquidos.<\/p>\n<p class=\"cmParagraph\"><strong>Los suelos de moqueta tambi\u00e9n absorben la humedad ambienta<\/strong>l. Por un lado, producen sequedad del ambiente y, por otro, retienen la humedad en el suelo produciendo, en ocasiones, acumulaci\u00f3n de \u00e1caros. Aunque se mantenga una correcta higienizaci\u00f3n de este tipo de superficies, la necesidad de l\u00edquidos en las personas que trabajan en un espacio con suelos de moqueta es mayor, afirma la experta.<\/p>\n<p class=\"cmParagraph\">Por \u00faltimo,\u00a0<strong>el uso continuado de ordenadores puede producir fatiga visual<\/strong>, que se asocia a una<strong>\u00a0reducci\u00f3n de la lubricaci\u00f3n ocular<\/strong>. Esto se debe a que el n\u00famero de parpadeos es mucho mayor cuando exponemos la vista a una pantalla durante un periodo prolongado de tiempo. El parpadeo es la manera que tiene el sistema visual de lubricar el globo ocular, pero el aumento del n\u00famero de parpadeos gasta m\u00e1s lubricante.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una deshidrataci\u00f3n leve afecta de manera significativa a procesos como la concentraci\u00f3n, la vigilancia, la memoria, el pensamiento cr\u00edtico e, incluso, el estado de \u00e1nimo. 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